Galletas saladas de mijo

Tipo
Horneado
Raciones
30 unidades
Preparación
10 min
Cocción
50 min
Total
1 h

¿A quién no le gusta tomar patés vegetales caseros con unas deliciosas galletas crujientes? A mí me encanta, puede ser un desayuno de lo más delicioso o un estupendo aperitivo. Y lo más importante, estas galletas caseras y sin gluten no contienen harinas, las preparamos con el grano de mijo cocinado.

Como soy amante de la cocina de temporada, me gusta buscar diferentes formas de cocinar un mismo alimento buscando la variedad en su sabor, textura y aroma. El mijo, muy versátil en la cocina, es un cereal de grano corto, lo que lo hace ideal para los meses de frío (otoño e invierno) por su gran capacidad de calentar profundamente nuestro organismo.

En esta ocasión vamos a preparar el mijo para conseguir una versión crujiente y ligeramente especiada, horneándolo después de haber sido cocinado previamente. Ya verás cómo el resultado te sorprende gratamente.

Ingredientes:

400 g de mijo cocinado

2 cucharada de semillas de lino (20 g)

6 cucharadas de agua filtrada (90 ml)

1 pizca de sal marina sin refinar

1 cucharada de orégano seco

1 cucharada de pipas de girasol (10 g)

1 cucharada de semillas de sésamo (10 g)

Elaboración:

1. Primero vamos a cocinar el mijo: yo suelo utilizar 170 gramos de mijo en seco o lo que es lo mismo, un vaso de 200 ml de capacidad (vaso zurito). Lo ponemos en remojo durante ocho horas, desechamos el agua de remojo y volvemos a lavar el grano hasta que el agua salga clara. Ponemos dos vasos de agua (350 ml) en una olla pequeña y lo llevamos a ebullición. Añadimos una pizca de sal, bajamos el fuego al mínimo, pero que siga cocinándose, y añadimos el mijo, tapamos y dejamos hasta que el agua se haya consumido, entre 15 y 20 minutos. Retiramos del fuego y dejamos que se temple. (Este paso se puede hacer con antelación). Guardamos el mijo cocinado en la nevera bien tapado para que no se reseque y lo sacamos cuando lo vayamos a utilizar para hacer las galletas.

2. Molemos las cucharadas de semillas de lino y las añadimos a las seís cucharadas de agua, lo removemos y lo dejamos reposar un mínimo de 10 minutos, hasta que se forme un gel.

3. Mezclamos los 400 g de mijo cocinado con el gel de lino y el resto de ingredientes con la ayuda de una cuchara de madera hasta conseguir una masa.

4. Extendemos la masa con la ayuda de una espátula, con nuestras manos. Colocamos la masa extendida sobre la bandeja de horno.

5. Añadimos un poco de sal gorda sobre la masa y con una espátula, cuchillo o rueda de cortar pizzas, marcamos las galletas a nuestro gusto.

6. Precalentamos el horno a 200 ºC (calor arriba y abajo) y horneamos a 180 ºC durante 30 minutos.

7. Comprobamos que las galletas están cocinadas , las sacamos del horno y las dejamos enfriar. Finalmente las separamos con las manos. Una vez totalmente frías, las guardamos en un bote hermético. Consumir en los siguientes siete días.

Nota: Si nuestras galletas tienen un grosor irregular, y no están cocinadas de forma homogénea (en alguna parte han quedado húmedas) es preferible guardarlas en la nevera y tostarlas antes de consumirlas.

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